Esta es una expedición de verdad, en ambiente silvestre. Después de la primera noche en habitación doble en Santa Elena de Uairén, el alojamiento es rústico y en plena naturaleza: duermes en tienda de campaña en los campamentos de la ruta y, en la cima, en los refugios naturales de roca que allá llaman «hoteles», que protegen en parte del viento y la lluvia. Las tiendas las pone el operador, las sube el equipo de logística y se comparten entre dos. Las noches arriba son frías, así que un buen equipo para dormir y ropa abrigadora y seca son indispensables.
Los servicios son muy básicos: por lo general no hay regaderas ni baños convencionales, y durante el trekking no hay servicio de lavandería. El operador renta mochila de 60 litros, bolsa de dormir, colchoneta inflable, tapete térmico de espuma y bastones; las botas, en cambio, tienen que ser tuyas y estar bien amansadas. Si llevas tu propia tienda de campaña para que la cargue el equipo, se cobra un pequeño extra.